Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en AboutMeWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en AdsenseWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en AdvWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en ETTabbedWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en EtTopAuthorsWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en EtRecentFromWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en ETCenteredAdWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766

Notice: ¡El método de llamada al constructor WP_Widget en EtRecentVideosWidget está obsoleto desde la versión 4.3.0! Utiliza
__construct()
en su lugar. in /home/pastoilustrado/pastoilustrado.com/wp-includes/functions.php on line 3766
La paz sea con ustedes | Pasto Ilustrado

La paz sea con ustedes

afiche 1

Texto: Nathalia Jurado
@Natrioshka

Ilustración: Alejandra Coral

La paz sea con ustedes. 

Porque yo no la quiero. -¡Exclamó el guatico*!-

Sí, aquí estoy de nuevo y no vengo a hablarles de fútbol, no esta vez. No, cuando nuestra historia como nación está atravesando un momento que da para que los que no nos conocen dejen de compararnos con narcos, da para ver si de una vez por todas nos explican qué quieren decir las once  estrofas del himno nacional, o bueno, sin exagerar, la única que nos sabemos + el coro, o para que dejemos de matarnos por una camiseta de fútbol como es nuestra costumbre.

En estos días escuché a una gran deportista colombiana, decir que poner sí o no en un papel no cambia nada si no cambiamos nosotros, y sí, cuánta razón tiene Mariana. Votando como votemos este 2 de octubre no va a llegar la paz como por arte de magia si nada hacemos cada uno de nosotros para que de verdad llegue. Pues no llegará cuando somos expertos en indignar, criticar y discriminar. No, si seguimos haciendo parte de un país que tiene el “guinness record” en irrespeto al prójimo, en creerse mejores que otros y en atacarse los unos a los otros, convirtiendo este acto en nuestro deporte olímpico por excelencia.

No es si no que haya un partido de futbol (había dicho que no iba a hablar de él, pido disculpas por incumplirles), y antes de que suene el pitazo inicial ya hemos acabado con la dignidad, hasta del profesor de educación física que Stefan Medina tuvo en el colegio, claro, si es que antes ya no hemos dicho si será que Medina fue alguna vez a un colegio o es un “vago” más de los que sólo se dedican a patear balones. O estamos ansiosos esperando por el pobre cantante que invitan a interpretar el himno nacional (y digo pobre porque si la embarra no sabe lo que le espera) para ver si se equivoca y así tener de qué burlarnos por los próximos ocho días o años. A mí también me pasó recientemente con un jugador “de la casa”, porque antes de que Johan Arango (futbolista colombiano) llegue al Deportivo Pasto ya lo había declarado alcohólico, pero no anónimo; y después pensé que quizá a Arango le encante tomarse una, dos, tres…diez, once…veintiocho o treinta y cinco copas de vez en cuando, pero desde que haga goles y llegue a los entrenos en sus cinco sentidos, allá verá él (como lo tuiteé hace poco), si se quiere beber hasta el agua de los floreros.

No es si no que algún atleta colombiano, un “paisano”, en los Olímpicos o en cualquier otro campeonato mundial se gane con mucho esfuerzo y sacrificio una medalla de bronce, para que “saltemos” a quejarnos como verduleros que ¡por qué de bronce! y gritemos a los cuatro vientos que “somos muy mediocres por celebrar un tercer lugar”. Vaya uno a correr media cuadra a ver si no termina en cuidados intensivos o levante una silla Rimax para que le pase la de Neymar que, con el “soplar del viento”, terminó con fractura de la tercera vértebra lumbar en pleno mundial y se quedó por fuera. ¡Vaya uno a jugar como Neymar!

Criticamos todo y a todos. Si no nos simpatiza un Juanes o una Shakira, pues que se tengan porque nada más es esperar a que digan “hola” para que reciban todos los insultos que existen sobre la faz de la tierra, la mayoría de ellos inventados por nosotros, los colombianos. Dejémoslos en paz, dejemos quieto hasta  Maluma o  J Balvin, ¿qué nos importan sus vidas? Si estudiaron, si no estudiaron, si cantan feo o si no cantan, si se bañan o se hacen un tatuaje más, si se ganan un premio o ganan dos, Si tienen novia, novio o los dos, ¿en qué nos afecta?, creo que en nada. Sí, no nos gusta su música, (por ejemplo, aquí si voy por el no, ¡NO al reggaetón!), pero de ahí a odiarlos simplemente por lo que hacen, ya es otro cantar. Juanes me cae bien, Shakira ni me va ni me viene, aunque confieso que me gustaron sus primeros discos y en el colegio no había izada de bandera en donde salga a cantar alguna de sus canciones, no hago campaña por acabar con alguno de ellos. Ni con nadie. No ahora (ni nunca), no es coherente.

Pero yo no vine a recalcar los defectos de los demás, sino también los míos, en mi caso, me propuse una tarea diaria apenas me levantara para intentar no renegar cuando viera y escuchara a Diva Jessurum y lo tuiteé: “Estar a favor de la paz, es ver a Diva Jessurum por las mañanas e intentar no renegar”. Y me lo tuiteo (mentalmente), todos los días. Sí, la señora no me simpatiza, mis razones tendré, pero ya se me había vuelvo costumbre poner el noticiero, concentrarme en él a eso de las 7A.M que es cuando sale, tener listo mi celular y esperar a que diga cualquier “pendejada”, como la vez que dijo que Don Ramón era el papá de Cristian Castro y me indigné, ¡valiente indignación la mía!, como si por ella no decir “semejante” equivocación en vivo y en directo, este país tuviera menos muertos, ¡cómo no! Hasta que llegó al día que me dije: “ojalá me pagaran por buscarle la caída a la pobre Diva”, sí, otra vez, la “pobre”, porque ella seguramente debió estar sumamente preocupada por mi bullying, creo que ni dormía, hasta se adelgazó por mi acoso…

Y bueno, cuando escuché a Mariana por la radio me puse a pensar que quizá yo estaba haciendo algo bien mi tarea, pues no crean, es un avance intentar no amargarse por otra persona que “nos cae mal”, es un avance despertarse sin esperar si Johan Arango amaneció borracho o si Diva se vuelve a engordar para tener de qué tuitear, es un avance dejar de preocuparse por pendejadas en medio de este proceso histórico que estamos viviendo, es un avance dejar de pensar que la gente actúa de alguna u otra manera con el único objetivo de hacernos daño.

Y aquí le hablo “amigo uribista”, deje de pensar que las personas que no estamos de acuerdo con su ideología y que vamos en contra de todas sus posturas, respiramos y estamos de pie en este mundo sólo para hacerle daño a usted y sus correligionarios. ¡Pues no!, nadie se fue a sentar cuatro años en la Habana sólo para confabular en contra de usted. Ya es hora de que sea coherente con su NO, porque según usted también quiere la paz, cosa que poco entiendo, cuando vive lleno de odio, de rencor y resentimiento. Entonces no entiendo su postura, no la entiendo cuando cree que las 297 páginas del acuerdo de paz esconden entre líneas un plan de persecución y abolición de su secta, perdón, de su partido político. Y menos la entiendo cuando critica aspectos que en su momento, su líder supremo propuso (con las FARC, el mismo grupo terrorista al cual usted tanto odia) o implementó (con los paramilitares, grupo armado que usted debe conocer muy bien).

Sí, yo soy del SÍ, tan del sí que hasta perdoné a Chelo de Castro después de que muy orondo a sus 92 años vino a ofendernos sólo por ser pastusos. Eso ya fue, como también ya fue el día que “El Dimayor”, nos mandó a la B y yo “odiaba” hasta a la tatarabuela de Oscar Julián Ruiz. Ya no estamos para cazar peleas, perdonemos, convivamos. Dejemos de pensar que la historia de este país cambiará solamente con un voto. No, esa historia podríamos empezar a cambiarla desde ya. Hagan como yo, que no soy ningún ser de luz pero estoy entendiendo que la paz está presente cuando aprendes a pasar una calle sin tirarte encima de los carros, cuando ves a un hincha de un equipo diferente al tuyo y no se te pasa por la cabeza querer matarlo a cuchillazos, cuando te tomas unos tragos pero no manejas, cuando manejas, pero no le echas el carro encima a todo lo que se mueva, cuando saludas, cuando te despides, cuando sonríes, cuando ves un partido sin hacerle barra a Stefan Medina para que haga un mal pase o le metan un gol por su costado o cuando toleras que Maluma o J Balvin llenen estadios, porque sí, los llenan.

Esa es la paz. Esa y otras cosas más, entonces, ¿por qué esperar hasta el 2 de octubre?

Nota: *Guatico(a): palabra pastusa que hace referencia a una persona “pequeñita”, “chaparrita”.

GUATICO / @BAMBARABANDA Canción “dedicada a todos los gobernantes corruptos del mundo”.

https://www.youtube.com/watch?v=thVpUrz3aRw

Nathalia.
@Natrioshka

Author: Pasto Ilustrado

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *